martes, 23 de diciembre de 2014

Ciudad.

La ciudad se viste de luto para celebrar la caida del sol. Las luces de esta pequeña ciudad iluminan mis pasos por su acera gris, sin gracia. Mis manos se refugian en mis bolsillos aguardando el calor, mis ojos se pierden en una calle sin fin, ven como las ventanas se apagan una a una en los edificios de una triste ciudad.
Me siento en un banco sin buscar un lugar, sin estar en un lugar mientras que solo existo en el lugar.Me detengo a ver como nadan los coches en este rio negro, como vienen y van con sus faros alumbrando mi persona pero empieza a llover y me mudo al lado de un árbol, un árbol de madera entre metales, un árbol solitario a cual acompaño esta noche que llora.
Esto no es más ni menos, esto es solo el fin de un comienzo, el amanecer precede al dia y esta a la noche, vuelta a empezar.
El ruido amarga mi existencia, esta ciudad no calla ni deja hablar. Esta ciudad egoísta y caprichosa, dueña de la avaricia y del amor sin comprensión. Esta ciudad será mi ataúd, mi perdición.
Enterrarme.

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